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¿Qué es un paradiddle? ¿Para qué sirve?

¿Qué es un paradiddle? ¿Para qué sirve?
Paradiddle: “secuencia de golpes simples y dobles que alterna ambas manos”. Bien, pero ¿qué sentido tiene? ¿Por qué se hace así? ¿Para qué sirve? ¿Cómo se usa?




Siempre sucede del mismo modo: durante una clase con tu profesor, te lo cuenta un amigo que sabe más que tú, lo ves en un vídeo… Un día te enteras de cómo se hace un paradiddle, ese ejercicio tan famoso que se supone que todo baterista debe dominar para… bueno, para un montón de cosas que nadie acaba de explicarte. Y vaya, no parece demasiado complicado: D I D D – I D I I. Entonces, te pones a tocarlo. Primero sin acentuación. Luego acentuando, por ejemplo, el primer golpe. Después, tal vez el primer golpe de cada mitad de la secuencia, primero la mano derecha y luego la mano izquierda. Es un ejercicio muy importante, seguro que enseguida sonará a algo conocido o te darás cuenta de algo que a primera vista no se aprecia. Tras unos minutos haciendo que tus manos se acomoden a la secuencia, empiezas a acentuar bien, coges cierta velocidad y… y nada. No sucede nada.


Ni siquiera Google lo sabe

Con el primer amago de frustración, lo único que sacas en claro es que sabes hacer una secuencia repetitiva que va cambiando de manos y poca cosa más. Quizá también estés informado de que existe el paradiddle doble o incluso el triple. Si los intentas, te sucederá algo parecido al primer ejercicio, con la sola excepción de que tal vez te hayas dado cuenta de que el doble paradiddle es una secuencia de seis golpes, lo cual probablemente estará relacionado con los ritmos ternarios, si es que sabes qué es eso.

Lo buscas en Google. La mejor definición que encuentras es: “Sucesión de golpes simples y dobles que alterna ambas manos”. Increiblemente, nada más. Algún resultado sitúa su origen en la Suiza del siglo XVII. Otro, erróneamente, en la Inglaterra de 1.925. Un montón de ellos te muestran cómo se ejecuta. ¡Pero si tú ya sabes cómo se ejecuta! Tú quieres saber por qué, para qué. Así que vamos a intentar darle algún sentido.

¿Por qué la secuencia es DIDD-IDII?

Veamos su estructura: un golpe o dos golpes cada mano. ¿Por qué un máximo de dos golpes cada mano? ¿Por qué no tres, o cinco, o siete? La razón es muy sencilla: la inmensa mayoría de lo que hacemos los bateristas consiste en combinaciones de 1 y 2 golpes (o sea, singles y dobles). Existe un rudimento, el triple stroke roll, en el que se dan tres golpes seguidos con cada mano. Pero no se utiliza prácticamente nunca, muchos bateristas profesionales jamás lo han practicado con regularidad. Y hay una segunda razón para no dar más de dos golpes seguidos con una sola mano: es la mejor manera de adquirir velocidad y fluidez. Además, parece un desperdicio tener una mano parada mientras la otra intenta realizar con rapidez tres, cuatro o más golpes seguidos, ¿no?

Así que ya tenemos algo en claro. Los paradiddles establecen las diferentes combinaciones que podemos tocar de uno o dos golpes con ambas manos. Veamos entonces por qué la secuencia es DIDD-IDII y no cualquier otra. Bien, la respuesta es que, en realidad, cualquier otra combinación también sería un paradiddle. Así de simple. Pero se ha establecido que el paradiddle más básico, el llamado paradiddle simple, consista precisamente en la forma más sencilla de combinar 1 y 2 golpes con cada mano, que alternen las manos y que vuelva a empezar de nuevo la misma secuencia igual. Por tanto, un golpe cada mano D I (PA-RA), dos con la derecha D D (DI-DDLE), ahora al reves: I D I I, y vuelta a empezar (DIDD-IDII – DIDD-IDII…).

El paradiddle simple se puede tocar tal cual en forma de negras, corcheas, semicorcheas, etc., llenando cualquier medida “binaria”, ya que son 4 golpes cada mitad, 8 en total. También se puede tocar en forma de tresillos, de forma que cumpla con cualquier patrón o medida “ternaria”, pero estrictamente hablando, su número de golpes (4 u 8) no coinciden con una medida ternaria (6, 12). Así pues, necesitaríamos un paradiddle que tuviera, como mínimo, 6 golpes. Para hacerlo sencillo, se estableció un segundo paradiddle básico, el doble paradiddle. Es doble porque dobla los dos primeros golpes de cada mitad: D I D I D D – I D I D I I. Como veis, cada mitad son seis golpes y en total son 12 golpes, coincidiendo perfectamente con una medida ternaria.

El pack completo

Bien, a partir de aquí se abre un número casi infinito de posibilidades. Por supuesto, tenemos un triple paradiddle, que añade otros dos golpes al doble paradiddle, dejándolo en DIDIDIDD – IDIDIDII, lo cual nos daría 8 golpes por mitad y 16 en total. Como hemos dicho antes, el paradiddle simple se ha establecido de una manera, pero se puede permutar todo su sticking, algo que suele llamarse “inversión”. Según dónde lo leas o quién te lo diga, un paradiddle invertido será de una forma o de otra, pero lo cierto es que cualquier cosa que modifique el paradiddle simple es una inversión. De hecho, se ha llegado a dar nombre a algunas de esas inversiones:


D I D D – I D I I………………..Single paradiddle (el paradiddle simple, el básico y original).
D D I D – I I D I………………..Reverse single paradiddle (“paradiddle revertido”, es el paradiddle simple, pero con el sticking al revés).
D I I D – I D D I………………..Inward single paradiddle (“paradiddle hacia dentro”, el golpe doble queda encerrado entre los golpes simples).
D I D I – I D I D………………..Outward single paradiddle (“paradiddle hacia fuera”, al contrario que en el anterior, los golpes dobles quedan fuera de los golpes simples).

Hay dos variaciones de paradiddle de 6 golpes que se utilizan mucho, tanto en fills como en solos:

D I D D I I………………………Posiblemente hayáis oído hablar del paradiddle-diddle. No tiene dos mitades que se tocan una al revés que la otra, como los que hemos visto hasta ahora. Son 6 golpes que vuelven a empezar una y otra vez con la misma mano.
D I I D D I………………………Si os fijáis, también es un paradiddle invertido de 6 golpes (como un six stroke roll) que vuelve a empezar una y otra vez con la misma mano.

¿Y qué hago yo con esto?

¿Qué tenemos hasta ahora? Hemos dicho antes que la definición básica del paradiddle es: “secuencia de golpes simples y dobles que alterna ambas manos”. Esta definición es correcta, pero demasiado básica. Por eso, la hemos ampliado un poco: “Los paradiddles establecen las diferentes combinaciones que podemos tocar de uno o dos golpes con ambas manos”. Aquí es donde está la verdadera esencia del paradiddle. La primera utilidad concreta que descubrimos es que nos ofrece unas secuencias que permitirán a nuestras manos “memorizar” los distintos movimientos y combinaciones que crean patrones, ritmos, fraseos que suenan musicales. El paradiddle se parece a aprender mecanografía, te permite combinar con rapidez numerosas series de golpes que acaban formando “palabras” y “frases” de forma ágil y seguida.

Hemos quedado en que hay muchísimas combinaciones posibles. También hemos visto que, si empezamos a acentuar un golpe aquí y otro allá, estas posibilidades se multiplican. Si además repartimos los golpes entre distintos elementos de la batería, por ejemplo, entre la caja y los toms, el número se dispara. Muchas combinaciones, demasiadas. Parece claro que lo realista es intentar distinguir qué funciona mejor y qué funciona peor, encontrar un modo de saber cómo seleccionar qué combinación suena bien. La respuesta es que no hay respuesta. Dado el elevadísimo número de posibilidades, sólo podemos saberlo por experiencia. Y aquí entra la experiencia adquirida por siglos de expresión rítmica, desde las marchas militares hasta la percusión latina, pasando por los solos de los héroes del jazz o el metal. Todo eso nos permite tener algún lugar por donde empezar, un orden de aprendizaje. Por eso hay libros y profesores que, más o menos, dan ideas parecidas sobre qué tipo de paradiddles hay que saber, cuáles funcionan mejor, dónde acentuar, etc. Por eso existe el paradiddle-diddle como uno de los 40 rudimentos oficiales del PASIC: porque esa secuencia permite hacer más y mejores cosas que cualquier otra secuencia de 6 golpes elegida al azar.

Hay infinidad de ideas sobre cómo aplicar los paradiddles. Podemos tocarlos en un pad simplemente. También podemos poner la mano derecha en el ride o el hi-hat y la izquierda en la caja. Con un poco de sentido común sabremos qué golpes acentuar y cuáles no. Si tocamos así un paradiddle simple (el básico), descubriremos que es un ritmo que suena fantástico, con sus ghosts notes y todo. Si hacemos lo mismo con un paradiddle doble, tendremos lo mismo pero el ritmo será ternario. Otra posibilidad es fabricar fills, licks y fraseos que queden fantásticos para pasar de estrofa a estribillo, por ejemplo. A la hora de ejecutar esos fraseos o licks, nos daremos cuenta de que los paradiddles ejercen la función de “pasos de giro” , es decir, según qué paradiddle toquemos, nos obligará a cambiar de mano, y podemos aprovechar eso como ventaja. Después de un tiempo practicando, ya sabremos automáticamente y casi sin pensar qué paradiddle nos conviene tocar ahora para entrar con la mano derecha.

Y esto nos lleva al punto final: el dominio de los paradiddles nos proporciona un conjunto de herramientas magnífico para ejecutar solos. Muchos de los solos misteriosos, esotéricos y veloces que hemos visto hacer a gente como Buddy Rich, Gene Krupa y todos los monstruos que queráis están llenos de ideas basadas en paradiddles combinados con otros rudimentos como los drags, ratamacues y diversas formas de five stroke rolls o six stroke rolls. A veces, entre estos elementos hay algún tresillo para acabar el fraseo o cambiar de mano, es decir, a modo de conjunciones, juntas que conectan un paradiddle y un drag, por ejemplo.

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